Un Centro Histórico para todos
Rafael Granados, Secretario General de la Agrupación Centro del PSOE en Málaga y concejal socialista en el Ayuntamiento.
El Centro Histórico es de todos los ciudadanos y ciudadanas de Málaga. Representa la memoria colectiva de nuestra ciudad y nos da una identidad única y diferenciada. El Centro Histórico es la ciudad que permanece a lo largo del tiempo como un lugar significante, capaz de dar centralidad y sentido a la ciudad, a Málaga. Por eso, todos y todas tenemos derecho a un Centro Histórico recuperado, a un Centro Histórico vivo que sea fiel a nuestro pasado.
Tanta memoria histórica contienen los monumentos religiosos, nuestras iglesias, como los civiles; los barrios populares como el Perchel o la Trinidad, como los edificios emblemáticos promovidos por grandes arquitectos o políticos malagueños. Todos y todas fueron malagueños y todos tienen derecho a la memoria urbana.
Por tanto, con todos los criterios que tenemos, siendo sensibles a nuestro pasado y realistas con nuestro presente, debemos determinar qué se puede o se debe conservar, qué es conveniente renovar o reconvertir para un nuevo uso urbano. Y es ahí donde debemos plantear con honestidad un debate equilibrado entre la memoria y el futuro, siempre con el objetivo de que nuestro Centro Histórico despierte y vuelva a ser habitable, seguro, hermoso y floreciente. No un calco de lo que fue, sino un barrio fiel a su pasado y adaptado a la modernidad del presente.
Durante los doce años de PP en el Ayuntamiento de Málaga el Centro ha sufrido graves desequilibrios. Se han peatonalizado algunas zonas, la calle Larios y su entorno, y se han abandonado otras. La derecha ha promovido viviendas de lujo, negándole a los jóvenes la posibilidad de vivir en el Centro, y negándole al Centro la posibilidad de un futuro con jóvenes. No ha habido un plan integral de conjunto. La derecha ha favorecido las calles emblemáticas de la burguesía tradicional, y se ha olvidado del resto del Centro Histórico, que en muchas de sus zonas sigue siendo un lugar oscuro y marginal, inseguro y triste.
El PP no ha sabido instalar en la cultura ciudadana dos valores fundamentales a la hora de acometer algo tan importante como la recuperación de nuestro Centro Histórico: la participación y la sostenibilidad. Hay que peatonalizar, pero escuchando a todos y buscando un equilibrio de conjunto entre la circulación vial y el espacio peatonal. Sin hegemonías de una sobre otra que mermen la accesibilidad al Centro Histórico o lo degraden. Hay que hacerlo, por tanto, asegurando el interés general de todos los agentes implicados y desarrollando un amplio consenso ciudadano. Peatonalizar no significa cerrar y abrir calles al tráfico de manera oportunista, improvisada y sin ningún sentido lógico. Debe hacerse desde un enfoque de conjunto, y participativo, teniendo en cuenta efectos inmediatos como la belleza, pero también estratégicos como la habitabilidad, la accesibilidad o la dinamización económica.
Desde un planteamiento progresista, creemos que no se puede abandonar el Centro Histórico, y que hay que acometer una reforma integral sin exclusiones. Pero también pensamos que esa reforma no puede convertir al Centro Histórico en un museo fosilizado de lo que fuimos. Debe tratarse de una reforma democrática y participativa, hecha a escala del ciudadano, que fomente la convivencia. Queremos un Centro Histórico para vivir todos y todas, como siempre fue, y no espacios recuperados exclusivamente para una función: ya sea comercio, oficinas o viviendas de lujo. Sólo a través de la integración podremos recuperar nuestro Centro Histórico y traerlo al presente. Integrarlo en Málaga, en la ciudad, y convertirlo en civitas, en lugar de ciudadanía.
Por ello, los socialistas proponemos coordinar las competencias de tráfico, y apostamos en firme por el transporte público, equilibrando la circulación vial y peatonal. Proponemos también la puesta en marcha de un cinturón de aparcamientos cercanos al centro, la rehabilitación de viviendas de alquiler para jóvenes a un precio asequible, y la promoción de nueva construcción para venta dentro de un acuerdo-convenio. Como es lógico, queremos implicar de manera transversal a todas las administraciones, así como a todas las áreas de nuestro ayuntamiento que sean necesarias como Economía, Urbanismo, Seguridad, Medioambiente, etc. Sólo así lograremos un Centro Histórico para vivir, para vivirlo.
También necesitaremos obras emblemáticas, integradas en el Centro Histórico, capaces de revitalizar por sí mismas su entorno urbano. La apertura del Museo Picasso, impulsado por la Junta de Andalucía, fue buena muestra de proyecto capaz de restaurar un edificio histórico, dinamizar la cultura de la zona y de toda la ciudad, convertirse en símbolo y referente de cara al exterior y mejorar su entorno.
Apostemos pues, por un centro rehabilitado, un centro para vivir y para vivirlo: con equipamientos culturales, deportivos, de ocio y recreo, de servicios. Un centro para residentes, visitantes y comerciantes, con apoyo claro a todos pero en especial a estos últimos, porque son los comercios tradicionales, los verdaderos agentes dinamizadores del empleo y una garantía para un reparto de la riqueza más justo y equitativo. Por que nuestro centro histórico es de enorme trascendencia para todos los malagueños y malagueñas, y Málaga merece todo nuestro esfuerzo, consigámoslo entre todos. Ya que el PP no ha sido capaz de lograrlo, es la obligación de los socialistas, por nuestro compromiso, nuestra sensibilidad y nuestro conocimiento del Centro Histórico, apostar por él cuando ganemos la alcaldía.
Publicado en La Opinión de Málaga, 14/12/2006
Etiquetas: centro, concejal, granados, histórico, málaga, rafael

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